Para pronunciar el náhuatl:
Esta tabla es una guía para representar los sonidos con los que se arman las palabras en náhuatl con el alfabeto latino. La mayoría se pronuncian tal y como se pronunciarían esas letras en el español actual, pero hay algunas que requieren unas aclaraciones:
La C funciona igual que en el español, cuando está al lado de las vocales e, i, suena como S, y cuando está al lado de las vocales a, o, u suena como K.
La H es una especie de aspiración suave parecida a la J en el acento costeño del español. Es muy importante marcarla porque en muchos verbos se usa para pluralizar, por ejemplo el verbo choca, llora, con H al final –chocah – se convierte en “lloran”.
La doble L es de los que más confusión causan. En náhuatl la doble L representa una L alargada que se logra pronunciando cada L por separado, por ejemplo, calli, casa, se pronuncia cal-li.
La Tz representa un sonido que no existe en el español y que suena como una especie de S con los dientes cerrados. Algo que puede ayudar a identificar el sonido es el dato de que muchas de las palabras que se escribían con Tz, como tzontecoh, cabeza, derivaron en nahuatlismos que se escriben con Ch, en este caso chonteca, que en algunas regiones se usa para decir cabeza.
La X en náhuatl siempre se pronuncia como SH. Entonces xictli, ombligo, se pronuciaría shictli. Esta SH es más suave que el sonido de la CH y un buen ejercicio para diferenciarlas es pronunciar correctamente Xochimilco, que se pronuncia Sho-chi-mil-co, matizando el sonido suave de la sílaba SHO y el más duro de la sílaba CHI.
El saltillo, que se suele representar con un apóstrofe, es un sonido muy parecido a la H, que se logra haciendo una aspiración ligera o una pausa en la palabra. Debido a que es un efecto fonético muy peculiar, en las variantes regionales del náhuatl ha evolucionado de maneras distintas, por ejemplo la palabra “padre” en el náhuatl clásico y el actual de Texcoco se dice tatli, en el de Tepoztlán se dice tajtli y en el de Jalisco tactli. Acá una imagen del libro del maestro Xochime publicado por la editorial Ce Acatl para acompañar la explicación del saltillo:
Por último, como el alfabeto latino no corresponde milimétricamente al náhuatl, a lo largo de los años han aparecido cambios en la manera en que se representan las palabras.Por ejemplo, en algunos lados Cuauhtemoc aparece como Kuauhtemoc o aún como Kwawhtemok.
Para alguien que esté empezando a acercarse al náhuatl puede resultar confuso el ver escrita la misma palabra de distintas maneras, pero hay que recordar que lo importante es representar los sonidos con precisión para que se pueda comprender lo que se está diciendo y tratar de evitar que se pierdan sonidos como esa H del final de los verbos, que cumple una función muy útil (la de pluralizar).
Aquí hay una pequeña tablita adicional que muestra algunos de esos cambios.
Han existido varios intentos de estandarizar la escritura del náhuatl, pero por razones muy diversas, hasta ahora no se ha logrado un acuerdo efectivo. La escritura de las palabras dependerá siempre de la región y la época a la que pertenezca la variante del náhuatl que se estudie, pero acercarse a cualquiera de ellas y llegar a dominarla, permite acercarse a las demás y entenderlas.
Bibliografía
1) La llave del náhuatl, Angel María Garibay, Editorial Porrúa.
2) Muchos de estos datos fueron tomados de la clase de náhuatl impartida por la maestra Alicia Luna en el Centro Cultural José Martí.
3) Aprendamos náhuatl, libro para iluminar, escrito por Xochime’ / Maitl, editorial Ce-Acatl.
* La idea de hacer un post sobre la fonética del náhuatl me la dio spaceagenow, que me preguntó si las palabras se pronunciaban igual que como se leían.
El humor involuntario de Twitter.
Abrimos una cuenta para hablar de náhuatl y lo primero que nos propone es que sigamos a Hernán Cortés. #FAIL #nenenencoliztli.